El hecho ocurrió en Salta en agosto de 2018. Los efectivos están acusados por los delitos de vejaciones agravadas por el uso de la violencia y lesiones leves en concurso ideal, en calidad de autores.

La fiscal penal de Derechos Humanos, Verónica Simesen de Bielke, requirió la elevación a juicio de la causa que tiene a tres policías acusados de perseguir, disparar, golpear y arrojar gas a la cara de un menor que fumaba marihuana en Salta.

Los tres imputados están acusados por los delitos de vejaciones agravadas por el uso de la violencia y lesiones leves en concurso ideal, en calidad de autores.

Según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta, las imputaciones recayeron sobre el sargento Esteban Ramón Guaymás y el agente Pablo Sebastián Vilte, ambos de la División Motoristas de Emergencias Policiales, y sobre el efectivo de la División de Bicipolicías, Mauricio Ezequiel López.

Del requerimiento de elevación a juicio, surgió que el 30 de agosto de 2018, cerca de las 10:30, el menor fumaba marihuana en el Parque San Martín, cuando vio que llegaban dos bicipolicías, por lo que salió corriendo.

Mientras corría, también fue seguido por los efectivos motorizados, quienes realizaron disparos que no llegaron a impactar en el joven.

Tras esto, el menor fue alcanzado y tomado por el cuello por una mujer bicipolicía, pero logró soltarse y siguió corriendo hasta llegar al Cementerio de la Santa Cruz, donde se entregó por el cansancio.

En ese momento, fue tomado desde atrás por el cuello y pudo observar a uno de los efectivos de la motorizada que lo tiró al suelo, mientras que el otro de los bicipolicías se le acercó y le dio un golpe de puño en la cara, cerca del ojo izquierdo.

Luego fue llevado a un móvil policial, donde le pidieron que levantara la cara porque le iban a tomar una foto, pero cuando lo hizo, le rociaron un gas irritante.

El damnificado les pregunto por qué le hacían eso y el efectivo que le arrojó el gas le dijo “cagate pendejo, hacete el machito”.

Después, lo bajaron del móvil y lo subieron a otro, donde le pegaron en la nuca, antes de llevarlo al Centro de Contraventores.

Los hechos, que fueron denunciados por la madre del menor, guardan correlación con los certificados médicos agregados al legajo de investigación, que confirmaron una equimosis en la región de pómulo izquierdo, y con el testimonio de testigos que presenciaron el momento en el que el joven fue golpeado por el personal policial.